Soy Psicóloga Clínica y Sexóloga, egresada de la Universidad de San Buenaventura (USB), con más de 20 años de experiencia profesional en el acompañamiento psicológico de personas adultas.
Actualmente, mi práctica está dedicada a la consulta individual, ofreciendo un espacio terapéutico profundo, cercano y personalizado, basado en el respeto, la privacidad y la absoluta confidencialidad. Todas las orientaciones sexuales son bienvenidas.
A lo largo de mi trayectoria profesional he trabajado en instituciones de salud como SAMEIN y el Hospital San Vicente Fundación, experiencias que fueron fundamentales para comprender la estrecha conexión entre el cuerpo y la mente. Este recorrido me permitió entender cómo las enfermedades físicas impactan las emociones, y cómo el sufrimiento emocional, a su vez, influye en el bienestar corporal.
El trabajo con población psiquiátrica me ha brindado un amplio conocimiento en psicopatología, lo que me permite evaluar con claridad cada caso y encausar los procesos terapéuticos de manera adecuada, ética y responsable.
Mi ejercicio clínico se centra en ayudar a las personas a comprender el origen de sus síntomas, entendiendo cómo estos se han construido a partir de vínculos significativos y experiencias de vida que dejaron huella. Mi enfoque psicoterapéutico apunta a sanar desde la raíz, para que cada persona pueda vivir mejor y enfrentar los desafíos de la vida con mayor claridad, fortaleza y resiliencia.
Mi marco teórico se fundamenta en la psicología dinámica relacional, comprendiendo que muchas dificultades emocionales tienen su origen en los vínculos tempranos. En mi práctica integro distintos abordajes terapéuticos según las necesidades de cada proceso, incluyendo terapias de tercera generación —especialmente Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y Mindfulness—, Psicoterapia EMDR para el procesamiento de experiencias traumáticas, terapia dinámica relacional y terapia sexual.
Estas experiencias profesionales y humanas me han permitido conectar profundamente con el sufrimiento humano, comprender su impacto en la vida cotidiana y reafirmar la importancia de contar con un espacio seguro donde sea posible hablar, ser escuchado y recibir ayuda en el momento oportuno.
Mi formación académica y el compromiso con el aprendizaje constante han sido pilares fundamentales de mi práctica profesional. A lo largo de los años, he complementado mi especialización clínica con estudios avanzados y formación continua, lo que me permite ofrecer un acompañamiento terapéutico integral, riguroso y actualizado, adaptado a las necesidades de cada persona.